Opinió

Castrum Felix y el cambio

By 20 febrero 2016No Comments

Por Albert Perlas


union perlasEl otro día tuvimos el privilegio de tener a Alfonso López como guía en una visita al castillo y además de demostrarnos que la historia de Castelldefels es apasionante, Alfonso nos contaba que podría ser que Castrum Fidelis no fuera el origen del nombre de nuestra ciudad. Al parecer el verdadero origen podría ser Castrum Felix, el nombre de algún tipo importante que vivió hace mucho en Castelldefels. Así que de fidelis nada. Igual esto explicaría por qué durante un mismo año hemos tenido tres ganadores distintos en las tres elecciones de este año electoralmente tan intenso. Claro que los motivos podrían ser otros, tal vez estamos en un momento histórico en el que cada vez que se sacan las urnas el mensaje de la ciudadanía sea con mayor fuerza una voluntad de cambio y ruptura con lo anterior.

En este contexto las ciudades del cambio, aquellas en las que candidaturas de confluencias ciudadanas están gobernando, tienen un papel a jugar fundamental para que el momento político no quede como una simple anécdota en la historia de este país.

La ilusión y la esperanza fueron y son esenciales para movilizar a la gente necesaria para transformar la sociedad pero al mismo tiempo son muy peligrosas ya que nos pueden llevar a la frustración si no se cumplen las expectativas. Para evitar esto y mantener esa ilusión que sentimos tanta gente en las últimas elecciones municipales es esencial no olvidar de dónde venimos y seguir al lado de la gente, luchando en las plazas, participando de los movimientos sociales, yendo a los barrios y escuchando a su gente, construyendo el tejido asociativo de la ciudad y en definitiva mantener un pie en la calle a pesar de tener el otro en las instituciones. Esta será la única forma de hacer frente a las contradicciones que inevitablemente conlleva gobernar y lo que es más importante a recuperar la soberanía popular enfrente a todos los poderes fácticos que van a intentar que fracasemos en nuestro intento de recuperar el poder para la gente.

El reto es enorme pero la gente que hay detrás de proyectos como Movem también es extraordinaria y si somos capaces de combatir la desafección política y de esta forma implicar a más gente, nos daremos cuenta que somos imparables.