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NotíciesPremsa

En la nueva Reforma laboral, las mujeres en el centro

By 9 marzo 2022No Comments

Article publicat a La Voz

Es un hecho que las mujeres formamos parte del colectivo más vulnerable, también en el mercado de trabajo. El paro -la tasa de mujeres es un 3,2% superior a la de los hombres-, la temporalidad -23,34% mientras la de los hombres es del 6,8%- y la precariedad tienen rostro, especialmente, de mujer, siendo un hecho que se ha visto agravado durante la pandemia.

La Reforma laboral aborda esta situación y nos protege de la precariedad y da estabilidad a nuestros trabajos. Acabando con la herencia que nos dejó la reforma laboral del PP, más pobres y con más temporalidad. Con la nueva ley, el contrato por obra y servicio desaparece y los convenios de sector tienen prevalencia por encima de los de empresa. Esto quiere decir que incrementan los contratos indefinidos, como hemos visto en Castelldefels, un 52% desde la aplicación de la reforma. Los salarios del 75% de personas que trabajan en los sectores del telemarketing y la limpieza, las mujeres somos este porcentaje, se incrementarán según el convenio del sector, por ejemplo, el salario de una trabajadora a domicilio, en Cataluña, será de 5.500 euros más al año. En Castelldefels, las camareras del sector hotelero ya cobran un 26% más. Esto se suma a las ya aprobadas medidas para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y en materia de planes de igualdad e igualdad retributiva, para hacer frente también a la brecha salarial. Políticas reales que ponen en el centro a las mujeres.

Este 8 de marzo, las mujeres tenemos que volver a salir a la calle a reivindicarnos como seres humanos libres e iguales porque todavía queda mucho trabajo por hacer, pero es evidente que la Reforma laboral de Yolanda Díaz y la subida del SMI a 1000 euros son políticas que mejoren las condiciones de vida de la mayoría y especialmente de las mujeres y que sientan las bases para continuar avanzando en la igualdad. Es momento de hacer política en mayúsculas. Seguimos.

Candela López Tagliafico