Opinió

La igualdad entre hombres y mujeres

By 20 febrero 2016No Comments

Por Adolfo Juncosa


igualdadSomos muchos los que nos preguntamos porque no existe la igualdad entre hombres y mujeres y la respuesta la encontraremos en la historia de la humanidad, y el porqué de su existencia en pleno siglo XXI, donde llevamos un retraso de más de 4.000 años con una civilización tan antigua como la egipcia.

Repasemos la historia y quizás podamos ver como hoy en día siguen vigentes estereotipos de hace 2.000 años, o mejor desde la antigua Grecia.

En el antiguo Egipto desde el Reino Antiguo principalmente, es decir del 3.100 al 2.200 A.C. la mujer se la consideraba igual que el hombre. Desde su nacimiento hasta la edad de 3 años están al cuidado de su madre a partir de entonces los niños eran responsabilidad del padre para enseñarles su oficio y las niñas la madre se encargaba de su educación, enseñándoles las labores domesticas. Las clases altas como hoy en día iban a la escuela donde aprendía música, baile etc. Si el padre se atreviese a maltratar a su hija podía esta denunciarlo. Los niños y las niñas eran deseados por igual y nunca se cometió infanticidio con las niñas como hicieron los griegos y los romanos. A la hora de casarse las mujeres aportaban todos los enseres del hogar y si se deshacía el matrimonio la mujer recuperaba todo lo aportado en el matrimonio y si la causa era culpa del esposo y este tenía posesiones una tercera parte de ellas le era entregada como reparación. No podía recibir malos tratos por su eposo, en cuyo caso la mujer podía denunciarlo y el marido podía ser juzgado y penado. La mujer podía heredar, testar, ser sacerdotisa con los mismos atributos que el sumo sacerdote.

Esta civilización que duro 3.000 años comenzó su decadencia con la entrada de los macedonios y su primer rey Tolomeo I Zóster, general de Alejandro Magno y que por su origen tenía las pautas griegas como por ejemplo:

Aristóteles dice que el valor de los hombres se encuentra en el mando, el de la mujer reside en obedecer; que ‘la materia anhela por la forma, como la mujer por el hombre y lo feo por lo hermoso’; que la mujer tiene menos dientes que el hombre; que la mujer es un hombre incompleto o ‘por decirlo así, una deformidad’: que contribuye sólo como materia y no como forma a la siguiente generación; que en general ‘una mujer es quizá un ser inferior’; que personajes femeninos serían inapropiados en una tragedia si éstas fueran muy valientes o muy listas

Empezamos mal pero continuamos peor, Sócrates advierte que los hombres que viven indignamente reencarnaran en mujeres. También sugiere que la mujer en el matrimonio pertenece al hombre. Tertuliano que pensaba que una mujer no sólo era ‘la entrada del diablo’ si no también ‘un templo construido sobre una alcantarilla.

Si pasamos a la Edad Media la Iglesia dice en la Biblia que la maldad de la mujer es toda maldad. San Agustín dijo. Puesto que la mujer condujo al hombre al pecado debe someterse como la esclava al soberano. Eso por la Iglesia pero los laicales tenían como visión de la mujer los conceptos de los griegos y romanos es decir como un ser inferior.

Para no extendernos más pasemos a nuestra historia de los años cuarenta la legislación española se inspira en el Código Napoleónico donde se compara a la mujer casada con los menores. Ello comporta que la mujer no puede alquilar, no puede poner negocios, no puede viajar sin un permiso del marido, no puede tener una cuenta bancaria, etc. y la mujer pasa a ser un objeto del marido y la frase que se estila, la mate porque era mía. Aunque nos parezca mentira y a pesar de los años transcurridos los hombres de aquellas épocas han criado los monstruos que aun existen y lo han hecho considerando a su mujer un ser inferior ya que ellos son los machos, sus hijos así lo vieron y así actúan, encontrándonos hoy en día con una desigualdad de difícil solución y de un aumento de la violencia de género cada día mayor que afecta a todas las capas sociales.

Cuando los hombres seamos capaces de considerar que uno no tiene por novia a una mujer, o que su esposa no es una mujer o que mi compañera de trabajo no es una mujer, sino que son seres humanos como yo, solo entonces conseguiremos esa igualdad tan deseada y tan necesaria.